Jueves, 04 January 2018 10:27

Violación sexual de menores

gen

 

Detección de semen y/o espermatozoides en indicios  analizados por INACIF en el primer trimestre del año 2013.

 

 

Se analizaron 588 casos de víctimas de violación sexual, procedentes de toda la república, en los cuales se analizaron indicios para determinación de semen y/o espermatozoides en el Laboratorio de Serología del INACIF, en el primer trimestre del año 2013. Las pruebas realizadas para determinar la presencia de semen, fueron la detección de fosfatasa ácida y/o proteína seminal P-30, mientras que para la detección de espermatozoides, se realizaron frotes teñidos con la tinción de árbol de navidad y fueron posteriormente observados al microscopio. Los datos fueron recolectados de los archivos de INACIF y se analizaron utilizando el programa estadístico Epi Info 7.

Se determinó que 382 de los casos estudiados corresponde a víctimas menores de edad, lo que representa el 64.97% del total de casos incluidos. Las edades más frecuentes de menores de edad víctimas de violación son de 13 años (68 casos), 14 años (62 casos) y 17 años (49 casos). Jalapa, es el departamento que tiene un mayor porcentaje de víctimas menores de edad, en relación al total de víctimas estudiadas, ya que en un 90.00% de los casos las víctimas no superan los 18 años; le siguen Chiquimula (84.62%), Petén (82.61%) y Chimaltenango (77.78%). En cuanto a resultados positivos para detección de semen y/o espermatozoides en víctimas menores de edad, se obtuvo un resultado positivo en un 41.36% (158 de 382 casos).

sperm
 

La cantidad de violaciones de las cuales son víctimas las menores de edad en los países latinoamericanos es alarmante, y requiere que se tomen acciones de prevención y protección de esta población tan vulnerable a este flagelo. El INACIF realiza las evaluaciones médicas a las personas que han sido víctimas de violación y se toman indicios para ser analizados por el Laboratorio de Serología, con el fin de detectar la presencia de semen y/o espermatozoides, para finalmente llevar a cabo análisis genéticos comparativos, en los casos en los cuales se cuenta con un sospechoso.

En el presente estudio se analizó en los archivos de INACIF del primer trimestre del año 2013, con el objetivo de establecer las siguientes premisas:

  1. ¿Qué porcentaje del total de casos atendidos por INACIF, en dicho periodo, son víctimas menores de edad?;
  2. ¿Cuáles son las edades más frecuentes de las víctimas?
  3. Establecer ¿qué departamento de Guatemala es el más afectado, por dicho delito?

 

Para los casos incluidos en el estudio, se emitió un dictamen por el Laboratorio de Serología, se contaba con la información respecto a la edad y departamento de residencia de las víctimas.

PROCEDIMIENTOS Y MÉTODOS

El Laboratorio de Serología de INACIF realiza el análisis de los indicios remitidos por las Sedes de Patología. Se realiza la determinación de semen, efectuando los análisis de Fosfatasa Ácida (FA) (Gaensslen, 1983; Li, 2008; Prieto, V. 2007) y Proteína Seminal P30 (P30). Para la detección de espermatozoides se realiza un frote en una lámina porta objetos y es teñida por el método conocido como tinción de Árbol de Navidad (AN).

La enzima FA, cataliza la hidrólisis de ciertos fosfatos orgánicos, lo que permite su detección a través de un método colorimétrico, en donde se utilizan como sustratos los compuestos α-naftil fosfato y timolftaleína, que son más específicos para la FA prostática, ya que la enzima también se encuentra presente en una variedad de tejidos humanos, en animales y algunas plantas (Gaensslen, 1983; Li, 2008; Prieto, V. 2007). Proteína seminal P30, es el nombre con el cual se conoce en el campo forense, al antígeno prostático específico (PSA), es una proteína producida en la próstata, con un rango de concentración en fluidos seminales entre 0.5 a 0.3 mg PSA/mL (Hochmeister et al, 1999).

Para su detección se utilizan ensayos inmunocromatográficos, en INACIF se utiliza el ensayo ABAcard PSA, que utiliza anticuerpos monoclonales antiP30 humanos que se unen a la proteína P30; siendo el límite inferior de detección de 4 ng/mL (Kristaly & Smith, s.f.).

Los espermatozoides son células haploides que constituyen el gameto masculino, es decir, son células especializadas, cuya función es fecundar al óvulo, que desencadena la consecutiva formación de un nuevo ser (Martini & Bartholomew 2005). Para su observación al microscopio, se realizan frotes los cuales son teñidos a través del método de Árbol de Navidad, el cual tiñe la cabeza de color rojo y el acrosoma se tiñe de color rosado pálido, por la acción del colorante rojo rápido nuclear. La cola se tiñe de verde, debido a la acción del colorante picro índigo carmín (Wheeler & Wilson, 2008).

Los datos descritos en el presente estudio fueron tomados de los archivos de INACIF, de casos analizados por el Laboratorio de Serología en el primer trimestre del año 2013. Posteriormente se realizó una tabulación de los datos en el programa Excel de Microsoft Office 2007, que contaba con información básica para la protección de la víctima, como es edad, género, departamento donde se realizó el peritaje médico forense y el resultado obtenido para los tres análisis serológicos descritos: Fosfatasa Acida (FA), P30 y/o espermatozoides. El análisis de los datos recolectados, fue realizado con el programa EPI Info 7, que es un programa de acceso libre, desarrollado por el Centers for Disease Control and Prevention (CDC).


RESULTADOS Y DISCUSIÓN
 
En total formaron parte del estudio 588 casos de violación, que ingresaron al INACIF en el primer trimestre del año 2013, 563 de las víctimas son de sexo femenino y 25 son de sexo masculino. 382 del total de los casos incluidos en el estudio, proceden de menores de edad, lo que representa el 64.97%.  En la tabla No. 1 se muestra la distribución de edades de las víctimas de violación menores de edad, por departamento, donde se observa, que las edades más frecuentes de las víctimas de violación son las de 13 años (68 casos) 14 años (62 casos) y 17 años (48 casos).table1
Se observa que en 322 del total de los casos de violación (84.29% de casos en menores de edad), están comprendida entre menores que van desde los 10 años hasta los 17 años de edad. La menarquía se da generalmente entre los 10 y 16 años, tomando en cuenta que el inicio de su edad reproductiva está marcada por la ovulación y menstruación, se pone de manifiesto el riesgo de un embarazo producto de la violación, lo que podría comprometer incluso la vida de la víctima, debido a que según la Organización Mundial de la Salud, en países en desarrollo las complicaciones en el embarazo representan una causa importante de mortalidad en adolescentes y jóvenes (American Society for Reproductive Medicine - 2013; Organización Mundial de la Salud - 2009).
El resto de las violaciones en menores de edad se encuentra distribuida en víctimas de 1 hasta 9 años, lo que reduce el riesgo
de embarazos y sus consecuencias, sin embargo representa un grupo de víctimas más vulnerable y propenso a que el acto de
violación pueda causar daño físico y psicológico severo.

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En un estudio realizado en Florida – Estados Unidos por Gray-Eurom y colaboradores, en un periodo de dos años, se recibieron 841 denuncias en Duval County, a 801 se realizó evaluación forense. Se encontraron resultados positivos para espermatozoides en 110 casos, lo que representa el 31%. El rango de edad de las víctimas estaba comprendido entre 12 y 77 años, con una media de edad de 24 años (Gray-Eurom, Seaberg & Wears, 2001).

En el presente estudio, la media de edad es de 16 años. Además, se detectó semen y/o espermatozoides en 284 casos, que constituye el 48.30% del total de los casos estudiados. Geográficamente la tendencia de frecuencia mostró que Jalapa, es el departamento que tiene un mayor porcentaje de víctimas menores de edad en relación al total de víctimas estudiadas, dado que en un 90.00% de los casos las víctimas no superan los 18 años; le siguen Chiquimula (84.62%), Petén (82.61%) y Chimaltenango (77.78%) según se observa en la Gráfica No. 1.

El caso de la víctima más joven fue registrado en el departamento de Chiquimula con apenas 1 año de edad, sin embargo, no se detectó semen ni espermatozoides en los indicios remitidos de la víctima. Si bien el departamento de Jalapa es el que presenta un mayor porcentaje de víctimas menores de edad, todas superan los doce años de edad, mientras que los departamentos que presentan mayor cantidad de casos de víctimas menores de edad son Guatemala y Escuintla, con 15 y 9 víctimas, respectivamente.

En relación a los casos de víctimas menores de 10 años de edad, los hallazgos de semen y espermatozoides fue considerablemente menor, al compararlo con el resto de datos analizados en el estudio, solamente en el 22.38% de los casos (15 de 67 como se observa en la tabla No. 2) se detectó presencia de semen y/o espermatozoides.

Este bajo porcentaje de detección de fluidos masculinos, coincide con los reportados en el estudio realizado en el 2000 por Christian y colaboradores, en el cual fueron analizados 273 casos de niños menores de 10 años, encontrando resultados positivos para semen solamente en 30 menores, que constituye el 11%. Esta particularidad puede relacionarse a varios factores propios de este tipo de violaciones, en las cuales generalmente se encuentran más lesiones y daño físico, tomando en cuenta que el cuerpo de estas menores no está desarrollado, ni se encuentra fisiológicamente preparado para sostener una relación sexual.

Wears, 2001).

n estos casos el agresor no sostiene una actividad sexual convencional con la víctima y no es tan común que el agresor eyacule en alguna cavidad anatómica (vagina, ano o boca), o deje rastros de semen en las prendas de la víctima, sin embargo es necesario realizar mayores estudios que establezcan con mayor certeza, a que se debe el fenómeno descrito.grap


La tabla No.3 muestra los porcentajes de víctimas mayores y menores de edad por departamento, se puede visualizar Jalapa y El Progreso muestran el mayor contraste, Jalapa con el porcentaje más alto de víctimas menores de edad, seguido por El Progreso, donde las víctimas menores de edad solo representan el 14.29%.

Se observó un mayor porcentaje de resultados positivos en las víctimas mayores de edad, en comparación con las víctimas de violación menores de edad. En 126 de los 206 casos, en los cuales las víctimas que denunciaban haber sido víctimas de violación eran mayores de edad, se obtuvo un resultado positivo para semen y/o espermatozoides (61.16%).

El porcentaje de resultados positivos para semen y/o espermatozoides en casos donde las víctimas de violación eran menores de edad fue de 41.36%, solamente en 158 de los 382 casos de víctimas menores de edad, se obtuvo un resultado positivo; esto representa un decremento del 20%, en comparación con los resultados obtenidos en víctimas mayores de edad. Esta disminución en el porcentaje de resultados positivos, podría deberse a que en muchos casos los agresores, realizan algún tipo de estimulación sexual sin penetración (caricias inapropiadas, masturbación, pornografía o de otro tipo) con el fin de evitar dejar lesiones físicas que puedan ser evidentes.

Sin embargo, existen un sinfín de circunstancias propias de este tipo de violación que disminuyen la posibilidad de obtener resultados positivos para semen y/o espermatozoides, estas circunstancias y características deben ser investigadas con el fin de mejorar los aportes que puedan brindar los expertos forenses en materia de evidencia científica. La tabla No. 4 muestra los porcentajes de resultados obtenidos por departamento, en los casos de víctimas menores de edad analizados.

El departamento que presentó mayor cantidad de violaciones (tomando en cuenta mayores y menores de edad) a nivel nacional fue Guatemala, con un total de 200 violaciones (34.01%), seguido por Quetzaltenango con 50 (8.50%), en Petén se registraron 46 casos (7.82 %); los casos de violación para los cuales se recibieron indicios en el laboratorio de Serología se ubican en tercer lugar a nivel nacional. 

table3

Estos datos muestran algunas coincidencias, en términos generales, con los indicies de violencia reportados por el PNUD Guatemala, específicamente en relación a la cantidad de homicidios, donde aparece Petén, como el departamento con mayor tasa de homicidios con 202 por cada 100,000 habitantes. Quetzaltenango, aparece en tercer lugar en tasa de homicidios 157 por cada 100,000 habitantes. Sin embargo, en dicho reporte Guatemala, aparece como último lugar de los 15 departamentos estudiados, a pesar de mostrar la mayor cantidad en el año 2006 (1,161), se calculó una tasa de homicidios de 108 por cada 100,000 habitantes.

Estos datos brindan un estimado en cuanto a la violencia de cada departamento, los tres primeros departamentos en cantidad de violaciones, resaltan por los datos del reporte mencionado, si bien los datos de ambos estudios no son directamente comparables, si permite observar que la violencia de homicidios, no necesariamente está relacionada con la cantidad de violaciones de una determinada región, esto en vista que las violaciones no indefectiblemente son cometidas por personas que se dediquen al crimen, especialmente en los casos donde la víctima es menor de edad, y los agresores sexuales son frecuentemente personas conocidos por la víctima o incluso pueden ser personas de confianza, tan cercanos como familiares, por ejemplo, padres, hermanos, padrastros, tíos o primos (Matute & García 2007).

table4
 
 
CONCLUSIONES
 

Un total de 64.97% de los casos estudiados son de víctimas menores de edad, lo que indica que en Guatemala, se deben tomar medidas preventivas que permitan proteger a la población vulnerable a este tipo de delito, que tiene consecuencias graves sobre sus víctimas y, que no permite salir del ciclo de violencia en el que se encuentra el país.

Entre las víctimas menores de edad, un 84.29% se encuentra comprendido entre los 10 y 17 años de edad, lo que representa un mayor riesgo de embarazo y, las complicaciones que el mismo conlleva.

Los departamentos de Jalapa, Chiquimula, Petén y Chimaltenango son los que presentan mayor cantidad de menores de edad víctimas de violación; si bien estos datos no son deseables para ningún departamento, esto no necesariamente refleja un aspecto negativo en dichas regiones, dado que podría atribuirse a una buena cultura de denuncia para este tipo de delitos, que pueden permanecen en la sombra.

 
M.A. Estuardo Solares Reyes
Bioquímico y Microbiólogo, Universidad del Valle de Guatemala
Número de colegiado: 3230
Maestría en Ciencias Criminalísticas, Universidad Mariano Gálvez
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M.A. Marco Antonio García Jiménez
Químico Biólogo, Universidad de San Carlos de Guatemala
Número de colegiado: 3945
Maestría en Ciencias Criminalísticas, Universidad Mariano Gálvez
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BIBLIOGRAFIA
American Society for Reproductive Medicine (2013) Edad y fertilidad, Guía para pacientes. Montgomery Highway, Birmingham, Alabama. U.S.A.
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Christian, C. W., Lavelle, J. M., De Jong, A. R., Loiselle, J., Brenner, L., & Joffe, M. (2000) Forensic evidence findings in prepubertal victims of sexual assault. Pediatrics,106. U.S.A., Pp. 100–104
Gaensslen, R.A. (1983) Sourcebook in forensic serology, immunology and biochemistry. University of Michigan Library. U.S.A. Pp. 728
Gray-Eurom, K., Seaberg, D.C. & Wears, R.L. (2002) The prosecution of sexual assault cases: correlation with forensic evidence. Annals of Emergency Medicine, U.S.A. January 39(1) Pp. 39-46
Hochmeister, M.N., Budowle, B., Rudin, O., Gehrig, C., Borer, U., Thali, M. & Dirnhofer, R. (1999) Evaluation of prostate-specific antigen (PSA) membrane test assays for the forensic identification of seminal fluid. Journal of Forensic Sciences, U.S.A. Sept. 44(5) Pp.1057-1060
Kristaly, Adriana & Smith, David A.S. (s.f.) Validation of the OneStep ABAcardTM PSA test for the rapid forensic identification of semen. Forensic Biology Section, Crime Laboratory Bureau, Miami-Dade Police Department, Miami Florida, U.S.A. Li, Richard (2008) Forensic Biology. CRC Press/Taylor & Francis. University of Michigan. Pp. 430
Martini, Frederic & Bartholomew, Edwin (2005) Essentials of Anatomy and Physiology. Addison Wesley. U.S.A. Pp.922
Matute, Arturo & García, Iván. (2007) Informe Estadístico de la Violencia en Guatemala. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Guatemala.
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Pietro, V. (2007) El estudio de las agresiones sexuales en el laboratorio de biología. Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses Departamento de Sevilla. España.
Wheeler, Barbara & Lori J. Wilson (2008) Practical Forensic Microscopy. A Laboratory Manual. Wiley Editorial New York, U.S.A. Pp. 384
Publicado en Genética

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En el proceso de investigación se utilizaron 20 clases de textiles, los cuales fueron impregnados con una muestra de referencia de semen de origen humano, aplicado tanto sin diluir como en diluciones seriadas de 1:2 hasta 1:256. Posteriormente los textiles fueron expuestos a lámparas de luz azul y Ultra Violeta (UV), observándose fluorescencia en las áreas donde se depositó la muestra de semen de referencia sin diluir y a la dilución 1:2 utilizando ambos tipos de lámparas, excepto para el lino sintético con ambos tipos de luz y en la entretela de lana específicamente con la lámpara de luz UV, en los cuales únicamente se observó fluorescencia en las áreas con muestra de semen sin dilución.

El dacrón seda fue el único textil que presentó fluorescencia en todas las diluciones y con ambos tipos de luz. El estudio permitió comprobar la utilidad de ambas técnicas para la búsqueda presuntiva de fluido seminal, determinando una mayor sensibilidad de la técnica que emplea lámparas de luz azul, en un factor de 1:2 en 6 de los 20 textiles incluidos en el estudio.

El semen es un fluido viscoso de color blanquecino, producido por los órganos reproductores masculinos. Contiene proteínas, minerales, fructosa, mucina, espermatozoides, entre otros. Es expulsado a través de la uretra durante la eyaculación.

En los laboratorios de análisis forense, la detección de fluido seminal se efectúa en indicios recolectados durante los procedimientos médicos y/o en escenas del crimen; es un análisis de suma importancia cuando existe la sospecha de que ha ocurrido un delito sexual.

En el Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala -INACIF-, este análisis se realiza utilizando técnicas validadas que consisten en la combinación de la prueba de brentamina -la cual permite detectar la enzima fosfatasa ácida- y la prueba de inmunocromatografía -específica para la detección de proteína seminal humana P30-, al aplicar ambos procedimientos, el perito analista establece la presencia presuntiva de semen y de fluido seminal humano.


Por su parte, para individualizar a la persona a quien pertenece dicha muestra, es necesario realizar un análisis genético, en el cual a partir de Ácido Desoxirribonucleico (ADN) en calidad y cantidad adecuada, pueden detectarse perfiles genéticos útiles para cotejar con otros obtenidos de muestras de referencia.

Debido a que el semen no es un fluido biológico que pueda observarse fácilmente cuando ha sido depositado en un indicio, es recomendable utilizar técnicas que permitan orientar la búsqueda del mismo. Esto permite reducir tanto costos como tiempo efectivo de análisis, que al final contribuyen a hacer más eficiente el proceso de investigación criminal.

El fluido seminal posee la propiedad de emitir fluorescencia cuando es expuesto a radiación con longitudes de onda entre 350 y 500 nanómetros (nm). Dicha fluorescencia se relaciona con la composición del semen, principalmente con los aminoácidos tirosina y triptófano, la base nitrogenada flavina y también con la presencia de colina, que proviene de la vesícula seminal y se estima que se encuentra en una concentración de entre 11.2-14.4 mg/100mL de semen, considerando que durante cada eyaculación se produce entre 1.5 y 4mL de semen.

En este sentido, existe la posibilidad de realizar la búsqueda de fluido seminal, exponiendo los indicios a luz UV o a luz azul-verde. Dichas radiaciones son invisibles al ojo humano pero al ser absorbidas por la muestra, son reflejadas posteriormente con longitudes de onda mayor que corresponden al rango de la luz visible.

La posibilidad de utilizar de la lámpara de luz UV, que emite radiación a longitudes de onda entre 350-380nm, para la detección de fluidos biológicos data de 1,919 en Francia. Actualmente la misma es denominada Lámpara de Wood o Luz negra y permite observar una fluorescencia blanco-amarillenta en las regiones con posibles manchas de semen.

Otra alternativa para detección de semen es la utilización de la Lámpara Bretton, la cual emite radiación con longitudes de onda a 420-500nm y también es conocida como Luz azul o Luz forense.

Las manchas de semen expuestas a este tipo de luz y observadas directamente se perciben de color naranja, sin embargo, la técnica adecuada requiere la utilización de lentes que poseen un filtro anaranjado que permite observar específicamente la fluorescencia del semen y contribuye a eliminar la interferencia de la luz brillante producida por el material del indicio que contiene la muestra.

Con el objetivo de establecer la eficacia de la utilización de la Lámpara de Wood y la Lámpara de Bretton para la orientación en la búsqueda forense de fluido seminal, se realizó la comparación de los resultados obtenidos al exponer con ambas clases de lámparas, 20 diferentes tipos de textiles impregnados con una muestra de semen de referencia.

Asimismo, se evaluó la sensibilidad de los métodos al comparar los resultados obtenidos a partir de la aplicación de la muestra sin diluir y también diluida con agua destilada en factores de dilución de 1:2 hasta 1:256.
MATERIALES Y MÉTODOS
Equipo: fuente de iluminación de LED individual Crime-lite2® con longitud de onda azul 420-470 nm y fuente de iluminación LED individual Crime-lite 2® con longitud de onda UV 350-380nm, lentes protectores anti resplandor Crime-lite® con filtro anaranjado.

Muestra de referencia: Semen recolectado con dos horas de anticipación, almacenado a temperatura ambiente previo a la aplicación del mismo en los diferentes textiles. Diluido en agua destilada a temperatura ambiente, realizando diluciones seriadas de 1:2 hasta 1:256

Textiles utilizados: kiana, algodón, satín, fieltro, poliéster, lino sintético, dacrón-algodón, seda, podesua, lino, pelium fusionable, entretela de lana, teijin, gabardina, lona, teijin estampado, casimir, teijin gabardina, dacrón seda y pana sintética.

Instrumental: micropipetas de 2-20uL y de 100-1000uL, puntas para micropipeta de 2-20uL y 100-1000uL, pipetas plásticas con bulbo y tubos de vidrio.

Metodología: se preparó la muestra de semen de referencia en diluciones 1:2, 1:4, 1:8, 1:16, 1:32, 1:64, 1:128, 1:256, utilizando agua destilada a temperatura ambiente. Posteriormente, con una pipeta plástica con bulbo se aplicó una gota de la muestra de semen de referencia y de cada una de las diluciones en la superficie de los 20 diferentes tipos de textiles, cortados en segmentos de 3x3 centímetros.


Los segmentos se dejaron secar a temperatura ambiente por 24 horas y luego fueron expuestos a luz azul a 445nm y luz UV a 410nm.
RESULTADOS
Con ambos tipos de luz, se observó una disminución en la detección de fluorescencia a mayores diluciones de la muestra de referencia.table1blueDe acuerdo con esta tabla con la fuente de iluminación azul a 445nm se observó fluorescencia en todos los tipos de textiles, en el área donde fue depositada la muestra de semen de referencia sin dilución y en dilución 1:2, excepto el lino sintético, en el cual se observó fluorescencia únicamente con la muestra de semen sin dilución.En el poliéster, dacrón-algodón, seda, gabardina, lona y teijin-gabardina se observó fluorescencia únicamente hasta la dilución 1:4. En el algodón, podesua, teijin y teijin estampado se observó fluorescencia hasta la dilución 1:8.
En cuanto a la kiana, fieltro, lino, pelium fusionable, casimir y pana sintética se observó fluorescencia hasta 1:16.  A partir de la dilución 1:32 no se observó fluorescencia en ninguno de los textiles, excepto en dacrón seda en el cual  fluorescencia fue observada incluso hasta la dilución 1:256, es decir a la mayor dilución analizada.

table2blueDe acuerdo con la tabla citada, con la fuente de iluminación UV a 410nm se observó fluorescencia en todos los tipos de textiles en el área donde fue depositada la muestra de semen de referencia sin dilución y en dilución 1:2, excepto en el lino sintético y la entretela de lana, en los cuales se observó fluorescencia únicamente con la muestra de semen de referencia sin dilución.

En la kiana, fieltro, poliéster, dacrón-algodón, seda, gabardina, lona, teijin-gabardina y pana sintética se observó fluorescencia únicamente hasta la dilución 1:4. En el algodón, teijin y teijin estampado se observó fluorescencia hasta la dilución 1:8.

A partir de la dilución 1:16 no se observó fluorescencia en ninguno de los textiles, excepto en el lino, casimir y dacrón-seda. Para el lino y el casimir esta fue la mayor dilución a la que se observó fluorescencia mientras que en el caso del dacrón-seda la fluorescencia fue observada incluso hasta la dilución 1:256.


graph1blueDISCUSIÓN
De acuerdo con los resultados obtenidos, en el 70% de los textiles analizados la dilución mayor a la que se observó fluorescencia fue la misma al utilizar la lámpara de luz azul que al utilizar la de luz UV. Únicamente con el dacrón seda se observó fluorescencia con ambas técnicas, incluso a la mayor dilución utilizada (1:256).En cuanto al 30% restante, que corresponde a entretela de lana, kiana, fieltro, pana sintética, podesua y pelium fusionable; la dilución mayor a la que se observó fluorescencia aumentó en un factor de 1:2 en 6 de los 20 textiles incluidos en el estudio al utilizar la lámpara de luz azul. Esto implica que la técnica de luz azul presentó una mayor sensibilidad frente a la técnica de luz UV, en dichos textiles, al ser utilizadas para orientar la búsqueda de presencia presuntiva de fluido seminal.La diferencia en la sensibilidad de las pruebas podría deberse a cuatro razones. La primera de ellas es la diferencia en la longitud de onda la que absorben energía de forma más efectiva los componentes fluorescentes del semen.En el caso de la tirosina y el triptófano el rango de absorbancia se encuentra entre 260-300 nm, mientras que en el caso de la flavina corresponde a 360-450 nm y de la colina a 430-500 nm. Por lo tanto la fluorescencia se ve favorecida al exponer las muestras con lámparas de luz azul (420-470nm).

La segunda razón es que la tirosina y el triptófano son aminoácidos, que pueden ser descompuestos fácilmente por microorganismos contaminantes provenientes del aparato reproductor masculino y del ambiente, en cuyo caso ya no podría contribuir a emitir fluorescencia.

La tercera razón, consiste en que la flavina y la colina presentes en el semen provienen de la fracción producida por la vesícula seminal, que corresponde aproximadamente al 60% del semen, una mayor concentración de los componentes que emiten fluorescencia de forma más efectiva al ser expuestos a la luz azul aumentan la sensibilidad de dicha técnica.

Por último, los lentes utilizados en la técnica de luz azul para evitar la interferencia producida por la luz brillante emitida por el soporte en el que se encuentra la muestra, permiten detectar concentraciones menores de fluido seminal al evitar la interferencia visual que pueda existir.

Además es importante tomar en cuenta que en todos los casos donde se observó fluorescencia, la misma se interpreta como presencia presuntiva de fluido seminal, debido a que otros fluidos biológicos como la orina y la sangre e incluso la presencia de bacterias como Pseudomonas fluorescens, que puede ser encontrada en suelo y agua no potable y en superficies que han estado en contacto con los mismos, pueden emitir fluorescencia al ser expuestos a luz azul o luz UV.

En consecuencia, todo resultado debe acompañarse de estudios posteriores que permitan determinar la presencia de fluido seminal y/o espermatozoides en los indicios analizados. De no observar fluorescencia utilizando la técnica de luz azul o luz UV, se recomienda proceder con los análisis para la determinación fosfatasa ácida a través de la prueba de brentamina (sensibilidad 1/10,000), proteína seminal humana P30 (sensibilidad 4ng/mL) y observación de espermatozoides a través de la tinción de árbol de navidad.table3blue


De acuerdo con la anterior tabla, los diferentes textiles que fueron utilizados pueden ser agrupados por su composición en fibras vegetales, animales, sintéticas o una combinación de las mismas. Sin embargo, comparando los resultados obtenidos no se observa un patrón relacionado a la composición de los textiles.

Esto es importante debido a que este tipo de pruebas se practican en soportes de toda naturaleza, incluyendo prendas como sábanas, ropa, ponchos, entre otros, compuestos de distintos materiales, y esto indica que la búsqueda de la presencia presuntiva de fluido seminal a través de la utilización de estas técnicas no es afectada por el tipo de fibras del soporte, reforzando la idoneidad de las mismas con fines forenses.

 
CONCLUSIONES
 

Las lámparas de luz azul y luz ultravioleta son de utilidad para la búsqueda en textiles de la presencia presuntiva de fluido seminal, incluso a diluciones de 1:256 en ciertos soportes. Utilizándolas en indicios de superficie amplia permite disminuir costos de tiempo y dinero, asociados a otras técnicas presuntivas utilizadas para el mismo fin.

La utilización de lámparas luz azul presentó un incremento en la sensibilidad en un factor de 1:2 en 6 de 20 textiles analizados (30%) para la búsqueda de la presencia presuntiva de fluido seminal, en comparación con la utilización de lámparas de luz UV.

La utilización de lámparas de luz azul y luz ultravioleta deben acompañarse de análisis posteriores para la determinación de fluido seminal y/o espermatozoides, incluso en los casos en los que no se observa fluorescencia.

La composición en cuanto a origen de las fibras (animal, vegetales o sintéticas) de los textiles, no influyen de forma evidente en los resultados obtenidos al utilizar lámparas de luz azul y luz ultravioleta para la determinación de la presencia presuntiva de fluido seminal.

De los 20 textiles que se incluyeron en este estudio, con ambas técnicas se observó fluorescencia en todos los textiles que contenían la muestra de semen sin dilución, mientras que el dacrón seda fue el único en el que se observó fluorescencia incluso a la mayor dilución utilizada (1/256).

Tomando en cuenta esto, no puede relacionarse con los resultados que puedan ser obtenidos en pruebas posteriores para la determinación de fluido seminal y/o espermatozoides, hasta realizar investigaciones específicas donde se evalúe su posible relación.

 
M.A. Irsia Janeth Gómez Hernández
Química Bióloga
Universidad de San Carlos de Guatemala
Número de colegiada: 3074
Maestría en Ciencias Criminalísticas, Universidad Mariano Gálvez
Estudios de Maestría en Investigación Criminal, Universidad de Occidente
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M.A. Silvia Patricia Quiñonez Recinos
Química Bióloga
Universidad de San Carlos de Guatemala
Número de colegiada: 3036
Maestría en Administración Industrial y Empresas de Servicio, Universidad de San Carlos de Guatemala
Maestría en Ciencias Criminalísticas, Universidad Mariano Gálvez
Estudios de Maestría en Investigación Criminal, Universidad de Occidente
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Licda. Ana Lucía Ovalle Morales
Química Bióloga
Universidad de San Carlos de Guatemala
Número de colegiada: 3832
Pensum Cerrado Maestría en Productividad y Ciencias de la Salud,
Universidad Galileo
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BIBLIOGRAFÍA
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